Qué es la fatiga pandémica y cómo combatirla

En este último año nuestras rutinas y modos de vida se han visto gravemente afectados debido a la situación generada por el Covid-19. Los confinamientos, las restricciones y la incertidumbre que genera el no saber cuándo va a terminar esta pandemia han traído al grueso de la sociedad un desgaste emocional definido por la OMS como “fatiga pandémica”.

Los síntomas más comunes son el estrés, la apatía, la desmotivación y un profundo cansancio físico que experimentamos como una gran falta de energía; y afecta, en mayor medida, a los colectivos más vulnerables: niños y adolescentes, personas mayores y mujeres embarazadas.

¿Qué situaciones pueden ocasionar la fatiga pandémica?

Existen situaciones o experiencias que pueden suponer un mayor riesgo a la hora de desarrollar fatiga pandémica:

        – Haber perdido a alguien querido a causa del Covid-19.

        – Tener o haber tenido a alguien cercano gravemente enfermo a causa del virus.

        – Dedicarse profesionalmente a los sectores más afectados: sanidad, docencia, hostelería…

        – Haber perdido el empleo o estar afectado por ERTE, o sentir que existe el riesgo de perderlo.

        – Encontrarse confinado o a la espera de resultados de PCR.

       – Dificultad de conciliar la vida personal y laboral.

       – Encontrarse en situación de exclusión y con falta de ingresos y ayudas económicas o sociales.

       – Pérdida o cambio de muchas o parte de las rutinas sociales que forman parte de nuestra identidad.

       – Encontrarse alejado de personas importantes durante un largo periodo de tiempo e incertidumbre al no saber cuándo se les podrá volver a ver.

¿Cómo combatir la fatiga pandémica?

Las técnicas de relajación, como el yoga o la meditación, nos ayudarán a conseguir descansar y desconectar al tratar de encontrar un tiempo y espacio cada día para practicarlas. Junto a estas técnicas y herramientas es necesario conocer el motivo que nos ha llevado a sufrir este agotamiento emocional para tratar de combatirlo desde dentro y que nos resulte más sencillo que no vuelva a aparecer.

Por otra parte, es importante centrarnos en aquello que depende de nosotros mismos y vivir día a día. También debemos de buscar reforzadores positivos: el agotamiento emocional llega porque faltan actividades que nos generan bienestar, por lo que tratar de encontrar actividades que nos satisfagan harán que nos sintamos mejor.

Además, es necesario establecer ratos de desinformación y desconectar del flujo de noticias que continuamente nos inundan en internet y en los medios de comunicación.

La fatiga pandémica es algo muy común que si lo detectamos se puede combatir con técnicas sencillas. Si quieres conocer las claves para que tú o los tuyos se sientan mejor, ¡cuenta con la ayuda de Paloma Aguado en nuestro próximo webinar gratuito el martes 13 de abril!



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